Itinerario 13 dias por Cuba

CUBA

6/16/20239 min read

Día 1. Aterrizamos en La Habana

Havana ooh na na... Half of my heart is in Havana...

Bueno, temitas a parte, llegamos exhaustos después de 10h de vuelo desde Madrid para recoger eso a lo que ellos llamaban furgoneta e irnos hacia la primera de nuestras casas, en La Habana. Tras mucha búsqueda conseguimos encontrar la casa, no sabíamos muy bien dónde nos estábamos metiendo pero una mujer maravillosa y sus tres hijos nos acogieron estupendamente.

Decidimos meternos pronto a dormir que al día siguiente nos esperaba un día largo..

Vistas desde el alojamiento en La Habana

Día 2. Descubriendo La Habana

Amanece en La Habana y esta estupenda familia nos sorprende con un maravilloso desayuno a base de frutas tropicales, café cubano y tostadas, para poco después coger un "almendrón" (típicos coches antiguos de los 60) que utilizan de taxi, para ir al parque central de La Habana donde habíamos quedado en reunirnos con nuestro guía.

Nos explica parte de la historia y economía hasta llegar a nuestros días a medida que vamos avanzando, y de esa manera poco a poco va consiguiendo sumergirnos en el pasado histórico de Cuba.

Museo nacional de Bellas Artes

Parque central, estatua de José Martí (Organizador de la guerra de independencia de Cuba)

Coches clásicos aparcados al lado de la plaza

Plaza vieja de La Habana

Por supuesto no podéis marchaos sin tomar un refrescante mojito. Habíamos oído que los mejores eran en la Bodeguita del Medio pero nuestro guía nos llevo a un sitio menos concurrido, más barato e igual de bueno.

El sitio se llama Hostal los Frailes, tiene un estanque muy bonito en su interior y mejor servicio. Después continuamos el recorrido por el resto de sitios turísticos.

Tomando un mojito con nuestro guía en Hostal los Frailes

Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada

Terminamos nuestro recorrido visitando la mítica Bodeguita del Medio que os hemos comentado antes y, por supuesto no podíamos dar por por terminado el tour turístico sin visitar el Capitolio, digno de ver.

Tras el día tan duro decidimos que lo mejor sería ir a descansar a casa y tomar una cerveza disfrutando de las vistas de esta hermosa ciudad. Al fin y al cabo las vacaciones también están para pararnos y disfrutar de lo maravilloso que es este mundo ¿o no?

Día 3. Enamorándonos de La Habana

Hoy decidimos seguir las indicaciones de nuestro guía y adoptar su filosofía, lo que significaría ir descubriendo todo con calma y mucha paciencia. Primero fuimos al museo nacional donde nos maravillamos de toda la historia que Cuba tiene por contarnos, y más tarde al museo ron Havana del cual nos llevamos unos cuantos souvenirs jeje, ya sabéis a lo que me puedo estar refiriendo. Aunque no seas tan fan del ron como yo te recomiendo que lo pruebes, no tiene nada que ver con cualquier cosa que hayas podido probar antes, es un poco como México y el tequila, una vez pruebas el bueno ya ni quieres ni puedes volver a lo de antes.

Comimos un rico plato de ropa vieja en La guarida, 100% recomendable. Todavía nos estamos acordando de su sabor.

Más tarde visitamos el museo de la revolución, lo cual nos pareció super interesante. Por último decidimos dar un paseo por el malecón viendo el atardecer, lo cual nos pareció precioso y fue un broche de oro para terminar un maravilloso día.

Balcón en el museo de la revolución

Atardecer en el malecón

Día 4. Rumbo a Viñales

Hoy amanecemos con mucha ilusión y por qué no decirlo que parece que siempre se omite, con algo de miedo también. Era mucho lo que habíamos oído sobre las carreteras cubanas pero nada es como verlo con tus propios ojos. Realmente no se ni como describirlo... Carros, motos, coches, caballos... van por donde les conviene y bueno del estado de las carreteras mejor ni hablamos, pero bueno, toda una aventura sin duda. Todo lo que tenéis que saber es que todo lo que creéis saber acerca de las normativas de tráfico no se aplica, no existe. Vuestra única oportunidad de sobrevivir a toda esa jauría es abrir muy bien los ojos y los oídos, y poner la máxima atención en el resto de sentidos. Aplicando esas pequeñas recomendaciones podréis llegar a vuestro destino sanos y salvos.

Tras 3h aproximadamente (no nos vamos a engañar, parecieron como 6h) llegamos a Viñales, uno de los sitios más bonitos Cuba en nuestra opinión, donde pasamos la próxima noche. Llegamos a nuestro alojamiento y sin perder un minuto salimos a recorrer este encantador pueblito. Visitamos el valle de Viñales, el cual esta repleto de mogotes (elevaciones en el terreno prominentes y aisladas), el mural de la prehistoria, la cueva de Santo tomás, el mirador del valle y por último la finca Buena vista. En este último lugar pudimos disfrutar de una gente majísima que nos enseño como cultivaban el tabaco y la caña de azúcar, lo que viene siendo, impregnándonos bien de la buena cultura cubana autóctona.

Al anochecer fuimos a la plaza del pueblo a probar nuestras tarjetas de internet adquiridas en La Habana y a probar la comida local, toda una delicia, de esas que no os podéis perder.

Día 5. Rumbo a Cienfuegos

Hoy nos despertamos muy muy pronto para poner rumbo a Cienfuegos, donde permanecimos las dos próximas noches. Nos subimos a "la tragona" apodada así por el alto consumo de gasolina para emprender nuestra siguiente aventura. En principio la duración del trayecto iban a ser unas 6h pero decidimos pararnos en algo que nos llamo mucho la atención que fue un criadero de cocodrilos en la carretera de Australia a Playa Larga. Y sin duda es algo interesante de ver a quién le guste este tipo de animales, ya que no todos los días tienes la oportunidad de ver este tipo de animales, y mucho menos desde tan cerca.

Después de esta parada nos dirigimos a Cienfuegos a nuestro nuevo alojamiento donde decidimos que lo mejor sería descansar, para poder verlo con energía y unos ojos nuevos al día siguiente.

Día 6. Descubriendo Cienfuegos

Después de un buenísimo y completo desayuno al más puro estilo cubano en nuestro nuevo hospedaje, salimos a conocer Cienfuegos a pie, dejando descansar a "la tragona" por unas horas. Primero fuimos a conocer el malecón de Cienfuegos y su encantadora arquitectura colonial, de la que nos enamoramos a primera vista sin lugar a dudas, y según se iba acercando la noche decidimos ir hacia la plaza José Martí a conocerla y cenar allí. Nos dejamos seducir por lo que la intuición nos iba dictando y no nos equivocamos, cenamos en una de las que azoteas de la plaza, que tienen comida muy buena.

Atardecer en el malecón de Cienfuegos

Arco de triunfo en la plaza José Martí

Día 7. Camino a Trinidad

Amanecimos temprano para poder llegar al gran parque natural Topes de Collantes para poder realizar alguna que otra actividad de senderismo, no todo iban a ser mojitos, había que compensar un poco el asunto. Finalmente hicimos un trekin a la cascada vegas grande, una cascada espectacular pero de difícil acceso; así que nuestra recomendación es que tengáis mucho cuidado, y más si vais con personas mayores. La verdad que el esfuerzo mereció la pena. El agua esta bastante fría pero es tan bonito poder nadar dentro de una cascada, la paz que nos transmitió aquello es muy difícil de comparar con cualquier otra cosa.

Después de ese fantástico chapuzón nos fuimos a conocer a nuestros nuevos anfitriones, los cuales no nos defraudaron y mantuvieron el nivel de los anteriores recomendándonos sitios fantásticos para comer y visitar, desde luego Trinidad no hubiera sido lo mismo sin sus consejos. Y podemos decir (llegamos a un consenso), que Trinidad es de los pueblos más bonitos que hemos visto hasta el momento, después de ver las fotos creo que quizás también penséis parecido, pero no os podemos enseñar más de la cuenta, queremos que os sorprendáis y os enamoréis tanto o incluso más de lo que lo hicimos nosotros.

Día 8. Pedraplén a Cayo Santa María

Nos despedimos de este maravilloso pueblito para poner rumbo al Cayo Santa María y último tramo con nuestra queridísima furgoneta, la cual ya formaba parte de la aventura, confiando siempre en que si se jubilaba no fuese en nuestras manos. De camino decidimos parar en Santa Clara, el pueblo en el que nació el Che Guevara. En principio no teníamos mucho interés, pero oye también tiene su encanto.

Llegando casi a nuestro destino nos encontramos con el pedraplén más grande construido, la verdad que es impresionante sentirte como se sintió Moisés entre las aguas por unos instantes. Una vez pasado ese tramo, finalmente llegas al tan esperado cayo, y para nuestra sorpresa y asombro, nos estaban esperando para recibirnos una inmensidad de flamencos preciosos.

Nos instalamos en el hotel Ocean casa del mar el cual nos encantó y no queríamos abandonar a nuestra partida, donde pasamos los siguientes 4 días de nuestras vacaciones, relajándonos y haciendo excursiones en lancha, viendo el océano haciendo snorkel y todo tipo de actividades que os podáis imaginar.

Día 9-11. Relax en el paraíso

Atardecer en Ocean casa del mar

Atardecer en el Cayo Santa María

Día 12. De vuelta a La Habana

Todo lo bueno llega a su fin, y tras 4 maravillosos días dijimos adiós al Cayo Santa María. Nos trajeron de vuelta a La Habana en un trayecto de unas 5 horas y media que a decir verdad no es que se nos hicieran demasiado eternas, ya nos habíamos acostumbrado a esas carreteras. Como nuestro vuelo salía al día siguiente por la noche, dedicamos la tarde de ese día y la mañana del siguiente a visitar las cosas que se quedaron por ver como, la plaza de la revolución, un sitio imponente lleno de historia sin lugar a dudas.

Es una de las más grandes del mundo con 72 000 m². Allí se realizan multitud de actos desde memoriales hasta graduaciones, por ello es una zona muy importante de la ciudad. Fue la tribuna de muchos discursos de Fidel Castro.

Día 13. Despedimos Cuba

Tras unos días increíbles conociendo gente maravillosa nos toca decir adiós a uno de los viajes que más nos ha enseñado a cada uno de los integrantes de la familia y es que no es necesario tener mucho para ser feliz. Los cubanos son gente humilde que te abren la puerta de sus casas encantados y te dan todo incluso sin tenerlo.

En conclusión, animo a cualquier persona que no lo haya hecho a hacer este viaje y si es posible que lo haga de la misma manera que nosotros para contribuir a su economía.

Espero que hayáis disfrutado de este post y ¡nos vemos en el siguiente!

Trinidad desde la torre del museo nacional de la lucha contra bandidos

Un besito Julia,

De tus tíos

Mapa del recorrido